El octavo mes de voluntariado en Quart de Poblet: un mes de solidariedad, reencuentros y nuevas experiencias – Noviembre 2024

Noviembre comenzó con una situación un poco atípica en Quart de Poblet. Los centros juveniles permanecieron cerrados algunos dias debido a los daños causados por la tormenta Dana a finales de octubre. No se trató de unas vacaciones, sino de una medida para poder gestionar los efectos de la tormenta, lo que, a pesar de la calma, trajo un pequeño desafío en cuanto a la organización de las actividades diarias. Sin embargo, esto también permitió que la comunidad se uniera para responder a las necesidades inmediatas.

El enfoque principal de noviembre fue la solidaridad, algo que realmente pude experimentar de cerca. Como consecuencia de los efectos de la tormenta Dana, se organizó una campaña de recogida de alimentos y productos de primera necesidad. El Ayuntamiento de Quart de Poblet y varias asociaciones juveniles unieron esfuerzos para ayudar a las personas afectadas por las lluvias y los desbordamientos. Participé en esta campaña con el corazón lleno de gratitud, al ver cómo todos, desde los más pequeños hasta los mayores, se unían para dar lo mejor de sí mismos. La solidaridad se convirtió en el eje central del mes, un recordatorio del valor de la comunidad en tiempos difíciles.

El 11 de noviembre, se organizó en Quart el Snowball 29, un show de Tyris, cuyo objetivo era recaudar alimentos y recursos de primera necesidad para los afectados por la Dana. Fue maravilloso ver cómo la gente se unía no solo para divertirse, sino también para contribuir a una causa importante. Yo, junto con Valeria, Burcu (voluntaria en Silla) y Rebeka, participamos en la recogida de alimentos, lo que me permitió conectar aún más con la comunidad local y aportar mi granito de arena a la causa.

Algunos días después, los productos recogidos durante el show de Tyris fueron distribuidos en localidades cercanas como Benetússer y Catarroja.
Ese momento fue muy especial, ya que pude ver de primera mano cómo las donaciones llegaban a quienes más lo necesitaban. Me hizo sentir aún más parte del proceso de solidaridad que estábamos viviendo.

El 18 de noviembre llegó por fin el momento de reencontrarme con mi familia.
Mis padres vinieron a visitarme y se quedaron conmigo unos días. Fue un respiro muy necesario, ya que, después de tantos meses en España, tenerlos aquí me dio un apoyo emocional invaluable. Pudimos ponernos al día sobre todo lo que había pasado hasta entonces, y fue un placer compartir con ellos un pedazo de mi vida en Quart de Poblet.

También tuve la oportunidad de partecipar a una charla que Charly dio en el Instituto San Enrique sobre proyectos europeo. Fue una experiencia enriquecedora que me permitió aprender más sobre otras iniciativas y compartir perspectivas con jóvenes interesados en el voluntariado.

El mes culminó con una nueva edición del evento Quart de Nit, donde, como siempre, los chicos del centro disfrutaron de actividades, juegos y mucha diversión. Fue una forma perfecta de cerrar el mes, lleno de risas y buenos momentos compartidos con la gente de Quart de Poblet.

En resumen, noviembre fue un mes lleno de solidaridad, momentos de reencuentro con mi familia, y nuevas experiencias que me ayudaron a seguir creciendo en mi viaje de voluntariado. A pesar de los desafíos que trajo la tempesta Dana, la respuesta de la comunidad fue inspiradora, y eso me dio aún más ganas de seguir trabajando por un Quart de Poblet más unido.