El séptimo mes de voluntariado en Quart de Poblet: involucramiento y crecimiento personal – Octubre 2024 (pt.1)

Octubre ha sido un mes lleno de eventos y novedades en Quart de Poblet, donde he vivido una serie de experiencias que me han enriquecido mucho. De vuelta de Lanzarote, el mes comenzó con la consolidación de mi nueva vida en la nueva casa para voluntarios. Cuando me mudé en casa faltaban algunas cosillas (camas, armarios, sofá), por eso Antonio se adoperò rápido para solucionar el malestar y yo, por mi parte, intenté hachar una mano. Poco a poco, esta casa tan grande, en la cual empecé a vivir sola, empezó a tomar forma y se transformó en un espacio acogedor. El primer de octubre llegó Valeria, mi nueva compañera de piso. Tuve que acostumbrarme a ella, a compartir piso otra vez con una nueva compañera de piso (mi última compañera de piso había sido Elena, que se quedó hasta mitad de junio) pero fue bastante fácil, porqué el piso es grande y ver la casa tomar forma y convertirse en nuestro rincón de tranquilidad fue una gran satisfacción.

El dia de la llegada de Valeria, Charly (nuestro coordinador) nos invitó a almorzar a las dos para darle la bienvenida, y con ella comenzó una nueva fase. Siempre es bonito recibir a nuevas personas y poder compartir tu experiencia de voluntariado con alguien más que tiene el mismo espíritu de exploración.

Octubre también fue el mes de Sevilla y Málaga, dos ciudades que no había tenido oportunidad de visitar y que realmente me sorprendieron.

En Sevilla, tuve la oportunidad de hacer un tour que me permitió admirar la magnificencia de la Catedral de Sevilla, el parque de Plaza de España y la historia del Alcázar. Cada rincón de la ciudad cuenta una historia única, y fue un placer perderme por sus calles, explorando poco a poco sus secretos.

Luego, cojì un Blablacar para Málaga, una ciudad que me fascinó por su combinación de arte, cultura y mar. La Catedral de Málaga y el Centro Histórico son lugares imprescindibles, pero lo que realmente me cautivó fue el paseo por la costa, con sus vistas impresionantes y su ambiente relajado. Ambas ciudades me dejaron mucho, y disfruté cada momento.

El dia siguiente me acerqué a la estación de trenes de malaga, donde me esperaba el bus para ir a la formación intermedia, en Mollina (del 14 al 18 de octubre), una oportunidad única para relacionarme con otros voluntarios europeos. Estos encuentros siempre son una bocanada de aire fresco, una ocasión para intercambiar ideas, aprender de los demás y crecer juntos. Me resultó estimulante y motivador hablar con personas que viven experiencias similares, pero en otras áreas geográficas de España y en otros contextos.

Cuando regresé a Quart de Poblet, fue el turno del Quart de Nit Halloween. Fue un evento súper divertido, en el que creamos disfraces creativos, chapas, jugamos a la play y hemos visto una pelicula de horror (yo en realidad no la vi, no es mi genero, a veces me dan miedo tambien los thrillers jaja). El ambiente fue realmente único, y ver a todos involucrados en un momento de tanta convivencia y alegría me hizo sentir aún más unida a la comunidad.

Antes del Quart de Nit, suelo aprovechar de los miércoles en Amagatall para hacer pruebas de las actividades con la animadora del centro (de momento Zaira), que suelen ser también un momento de aprendizaje de la cultura musical española, donde pido de escuchar musica española famosa que pueda entretenernos.
Esta vez me había tocado programar, con Valeria, el taller de mascaras y diademas.

En general, la primera parte de octubre ha sido un periodo de crecimiento, descubrimientos y muchas emociones. Las experiencias de viaje, la formación, los eventos en Quart de Poblet y las nuevas amistades son todas cosas que llevaré en el corazón. Estoy agradecida por cada oportunidad que esta aventura de voluntariado me ha dado, y estoy deseando descubrir lo que me deparará el próximo mes.