El noveno mes de voluntariado en Quart de Poblet: un mes de celebraciones, aventuras y momentos inolvidables en Quart de Poblet – Diciembre 2024

Diciembre fue un mes lleno de emociones y actividades variadas, tanto dentro como fuera de Quart de Poblet.

Lo comencé participando en una iniciativa organizada por el Ayuntamiento el día 3: la Actividad Metro. En esta ocasión, el objetivo era repartir folletos informativos sobre los proyectos juveniles promovidos por la Unión Europea, con el fin de dar a conocer las oportunidades disponibles para los jóvenes del municipio. Fue muy gratificante conversar con la gente, compartir información útil y dar visibilidad a todos los recursos que están a su alcance. Me sorprendió la buena recepción por parte del público y cómo este tipo de iniciativas pueden generar tanto interés e interacción.

El 20 de diciembre celebramos la última edición del año de Quart de Nit, con temática navideña. Jóvenes de los distintos centros juveniles se reunieron para disfrutar de actividades, música, juegos y mucho más. Es un momento clave para todos nosotros, en el que el ambiente festivo y las ganas de pasarlo bien se apoderan de la noche. Además, es una excelente oportunidad para fortalecer los lazos con los chicos y chicas del centro, y compartir con ellos esas pequeñas cosas que hacen que los días se sientan especiales.

Poco después, del 21 al 23 de diciembre, hice una escapada a Madrid. Durante esos días, pude disfrutar de la magia de la capital española en pleno diciembre. La ciudad estaba decorada con luces de Navidad y se respiraba un ambiente festivo por todas partes. Caminé por el centro, me perdí entre las calles del centro histórico, visité algunos museos y disfruté de la oferta gastronómica local, desde tapas hasta dulces navideños. Madrid tiene una energía única, y en esa época del año, parece que todo se vuelve aún más especial. Sin duda, fue un viaje breve pero muy enriquecedor.

La Nochebuena, el 24 de diciembre, fue una experiencia verdaderamente memorable. Aunque estaba lejos de casa, no me sentí sola, ya que la técnica de Quart Jove y también mi vecina, Juana, me invitó a cenar con su familia. Fue una velada cálida y acogedora, rodeada de buena comida, risas y, por supuesto, una gran compañía. Probé platos tradicionales de la Navidad española y aprendí más sobre sus costumbres en estas fechas. Fue una noche muy especial, que me hizo sentir como en casa.

El día de Navidad lo pasé con las otras voluntarias, lo cual fue perfecto para suavizar la nostalgia. Decidimos hacer algo diferente y jugar a la tómbola, aunque no tuvimos mucha suerte. Después, nos dimos un festín con churros y visitamos las atracciones de la plaza. Aunque estaba lejos de mi familia, compartir el día con mis amigas y compañeras de voluntariado me hizo sentir arropada y alegre, como si estuviéramos creando nuestras propias tradiciones.

Para Nochevieja, el 31 de diciembre, optamos por una celebración tranquila. Nada de grandes fiestas, solo una pequeña reunión en casa, perfecta para despedir el año y dar la bienvenida al 2024. Reflexioné sobre todo lo vivido durante mi estancia en Quart de Poblet, lo aprendido, y lo agradecida que me sentía. Compartimos una cena casera, vimos los fuegos artificiales desde la ventana y reímos mucho. A veces, no se necesita más que buena compañía para que todo tenga sentido.

En resumen, diciembre fue un mes lleno de momentos especiales, entre actividades locales y viajes, nuevas tradiciones y, sobre todo, mucha solidaridad y amor compartido. A pesar de estar lejos de casa en Navidad, encontré una segunda familia aquí, en Quart de Poblet, y pude disfrutar de lo mejor de la vida, rodeada de amigos y experiencias inolvidables.