Alma – Abril

¡Hola!

En abril, que fue mi tercer mes de voluntariado en Valencia, he aprovechado mi tiempo libre para hacer excursiones y viajes cortos. El primer fin de semana fui con Maja a Montanejos para andar por los acantilados, ver la famosa cascada grande y bañarnos en el agua termal. Las vistas eran preciosas, y hacía un día muy soleado. A mediados de abril también fui con unas chicas del piso de Quart a hacer una excursión a Cullera. Anduvimos todo el día para ver el castillo y la playa de la ciudad alargada. Acumulamos unos 30.000 pasos ese día, así que acabamos muertas de cansancio jajaja.

Otro finde de abril me fui a Barcelona a visitar a mis amigos suecos que estaban pasando sus vacaciones en España. Nunca había hecho turismo en Barcelona aunque he estado en España más veces de las que puedo contar, y me gustó mucho. Es una ciudad con mucho arte y buena arquitectura (pensando en Gaudí), y con parques bonitos, pero también se nota mucho que la ciudad está superpoblada y que realmente está sufriendo un poco por el turismo. Me da mucha pena que no haya un buen equilibrio entre el turismo y la autenticidad de la ciudad. Estando allí, tenía que hacer un esfuerzo para encontrar sitios menos turísticos y con un sentido auténtico de Barcelona. De todos modos, me lo pasé muy bien visitando la ciudad tanto como viendo a mis amigos.

El Quart de Nit de este mes me gustó mucho. Los adolescentes que vinieron a este QdN hicieron una búsqueda de huevos de chocolate por el patio, que les gustó mucho. También hubo actividades como deportes de contacto, “skincare”, juegos de rol, pegatinas, scrapbook y cocina. La temática de la decoración (que organizamos Valeria y yo) era la Pascua, así que hicimos una cantidad enorme de decoración de huevos, grandes y pequeños. Aunque me hubiera gustado vivir la Pascua en España (viendo procesiones), no fue posible porque me puse enferma y tuve que descansar en la cama todos los días de Pascua. Una lástima de verdad.

El último finde de abril fui a visitar a mi abuela y a la familia en Oviedo. Mi madre (que normalmente está en Suecia) estaba allí durante las fechas en que yo fui de visita. Me hizo mucha ilusión ver a todos. El primer día completo fuimos de excursión a las montañas, hizo un día soleado y las vistas eran preciosas. La naturaleza en Asturias es muy verde porque llueve mucho, algo que se disfruta mucho durante los días soleados. El segundo día nos pilló el apagón y toda España parecía estar en modo apocalipsis y crisis, pero como teníamos una radio y conseguimos unas linternas, no hubo tanto pánico en nuestra casa. La luz volvió el mismo día sobre las nueve de la noche, así que no hubo tanto problema (excepto por mi tren a Valencia al día siguiente…).

¡Veremos qué aventuras me esperan el mes que viene!